Cuando pensamos en una salsa cremosa para pasta, solemos imaginar preparaciones complejas o largas en la cocina. Sin embargo, existe un truco sencillo, rápido y delicioso que puedes preparar con ingredientes que casi siempre tienes en casa: huevo, crema de leche y queso rallado.
Este tip es ideal para quienes buscan soluciones prácticas sin sacrificar sabor ni calidad.
El secreto de una salsa cremosa está en el huevo
El huevo es un ingrediente clave para lograr una textura cremosa y envolvente en las salsas. Al mezclarse correctamente con la crema de leche y el queso, aporta suavidad y cuerpo, sin necesidad de harinas o espesantes artificiales.
Además, el huevo es un alimento versátil y nutritivo, perfecto para recetas rápidas del día a día.
Cómo preparar esta salsa paso a paso
Ingredientes:
- 1 huevo Santa Anita
- ½ taza de crema de leche
- Queso rallado al gusto (parmesano, doble crema o el que prefieras)
- Sal y pimienta
- Pasta cocida de tu elección
Preparación:
- En un bowl, mezcla el huevo con la crema de leche hasta integrar bien.
- Agrega el queso rallado y mezcla nuevamente.
- Condimenta con sal y pimienta al gusto.
- Incorpora la mezcla a la pasta caliente (fuera del fuego).
- Revuelve rápidamente para que el calor de la pasta cocine el huevo suavemente y se forme una salsa cremosa.
El resultado es una salsa sedosa, llena de sabor y lista en pocos minutos.
Tip clave para que quede perfecta
Evita poner la salsa directamente al fuego. El calor excesivo puede cocinar el huevo demasiado rápido y cambiar la textura. La clave está en mezclar con la pasta caliente, permitiendo que el huevo se cocine de forma gradual.
Este pequeño detalle marca la diferencia entre una salsa común y una realmente cremosa.











